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La importancia del juego simbólico y formas de fomentarlo

logoheart_thumb3¡Hola, familias gatunas!

Desde hace unos meses nos encontramos inmersos de pleno en el maravilloso mundo del juego simbólico: cocinitas, médicos, caracoles, princesas y dragones imaginarios… E incluso algún Pocoyó (y miembros de la familia) aparecen por casa. Por eso hoy quería hablaros de este tipo de juego que tan importante es para el desarrollo madurativo de los niños, sobre cuáles son sus beneficios y algunos modos de desarrollarlo.

¿Qué es el juego simbólico?

Se trata de aquel tipo de juego en el que lo pequeños imaginan ser otros personajes y los interpretan,  o bien imitan actividades y situaciones de la vida real. De este modo, crean representaciones mentales que les ayudan a asimilar y comprender situaciones de su día a día. En resumen, es el tipo de juego que todos hemos hecho de pequeños en el que imitamos a “los mayores”: las cocinitas, ir al médico, papás y mamás, ir de compras…

¿Cuáles son sus fases?

Como con todo lo relacionado con los niños, este tipo de juego va evolucionando con el tiempo, dependiendo de la edad y el desarrollo madurativo de nuestros mininos. A grandes rasgos, podríamos dividirlo en estas fases:

  • De los 12 a los 17 meses aproximadamente, se inicia lo que se conoce como juego presimbólico. Es decir, algo que no es juego simbólico per se, pero que inicia las bases de este. Nos referimos al momento en que  el bebé comienza usar objetos de la vida diaria fuera de su contexto puramente real, tales como beber de un vaso vacío o comer de un plato que no tiene nada.
  • A partir de los 18 meses (siempre dependiendo del niño en cuestión) se inicia el juego simbólico de imitación de actividades cotidianas. Entonces, el pequeño comienza a aplicar esas acciones a otra personas u objetos (por ejemplo como dar de comer a las muñecas). A su vez, comienzan a combinar varias acciones (hacer que ponen agua en el vaso y dar el vaso).
  • Hacia los dos años, los niños comienzan a representar roles en periodos de tiempo muy breves y añaden más interacciones a sus juegos, como atribuir sentimientos a los muñecos o sustituir los objetos que serían reales por otros con formas parecidas.
  • A partir de aquí, sobre los dos años y medio, es cuando el niño comienza a incluir a otros niños en su juego y, además, dicho juego se va ampliando tanto en número de secuencias/actividades como en los roles y situaciones diferentes que se representan en él.
  • De los tres a los cinco años se inicia el período más representativo para el juego simbólico, puesto que el juego compartido adquiere una gran importancia. No obstante, como es de esperar, el tipo de juego varía mucho dependiendo de la edad debido al desarrollo cognitivo del niño, pero mediante él llega a establecer pautas y normas que les servirán, a su vez, para otro tipo de juegos en el futuro.
  • Con el paso del tiempo, además, los tipos de juego son cada vez más complejos y los juegos de roles se van perfeccionando, hecho que ayuda a los pequeños a trabajar sus habilidades sociales

¿Por qué es importante el juego simbólico en los niños?

El juego simbólico parte de lo que los niños van aprendiendo a través de sus vivencias, por lo que nos muestra cuáles son sus experiencias y sus emociones. Por ello, tiene muchísimos beneficios para el niño que, por ser breve, trataré de resumir en un pequeño decálogo:

  1. Sirve para desarrollar su imaginación, ya que parte de ella para recrear las diferentes situaciones.
  2. Promueve el desarrollo del lenguaje; mientras juegan repiten frases de su día a día.
  3. Trabajan la atención, puesto que para jugar hay que estar concentrado.
  4. Desarrollan la empatía, al tener ponerse en la piel de otras personas, y aprender a cooperar con otros niños para poder jugar. Gracias a esto, también experimentan un mayor desarrollo emocional y social.
  5. También desarrollan la memoria mediante la repetición de situaciones y escenas.
  6. Gracias a las diferentes actividades que imitan, trabajan también su psicomotricidad a niveles diferentes.
  7. El juego simbólico permite representar y consolidar situaciones mentales, ya sean reales o imaginarias, lo que provoca una mayor asimilación y mayor comprensión se su entorno, y les ayuda también a canalizar preocupaciones e incluso encontrar soluciones a través del juego.
  8. Claramente ligada con la anterior, les puede ayudar a superar miedos o situaciones que no comprenden. Por ejemplo, el niño puede liberar el estrés que le produce una situación o una pesadilla repitiéndola hasta normalizarla o encontrar una solución.
  9. Promueve la capacidad de análisis, el pensamiento estratégico  y la resolución de problemas. Mientras juegan deben adaptarse a las situaciones que se dan e incluso planificar lo que quieren que suceda después.
  10. Para terminar, también es una forma de adquirir hábitos al recoger los objetos,  y materiales usados para el juego.

¿Cómo estimular el juego simbólico?

  • La primera y la más importante. JUEGA CON TU HIJO. A los niños les encanta imitar a los mayores, así que tus mininos estarán encantados de jugar contigo. Lo verán más normal y lo querrán hacer más. Además, los adultos tenemos un repertorio de situaciones y personajes mucho más amplio a nuestras espaldas, con lo que podemos ofrecer nuevos personajes y contextos que estimulen el juego del niño (siempre que estén relacionados con su realidad). Eso sí, si vas a jugar con desgana, no lo hagas. Los niños son muy perceptivos y el efecto de jugar sin querer puede provocar el efecto contrario.
  • Ofrece material que promueva el juego de roles, tales como cocinita, equipo de médico, etc. Sin embargo, ten en cuenta que lo importante es no imponer nuestras ideas o los materiales que a nosotros nos gusten, sino todo lo contrario: respetar los intereses del niño.
  • Aún así, no te olvides del material no estructurado que pueda servir a nuestros pequeños para muchas cosas y fomente su imaginación.  Minina, por ejemplo, usa unas cuentas de ensartar gigantes a modo de olivas (¡con hueso!) ahora mismo. Materiales como telas grandes dan muchísimo juego (pueden hacerse cabañas, trajes…). El material reciclable también es muy buena idea, tanto para crear elementos para ellos como para que lo usen haciendo volar su imaginación.
  • Ofrece un entorno propicio, que no esté sobre-cargado ni en el que haya muchísimos estímulos que puedan distraer fácilmente al pequeño.
  • Respeta su juego, pero sobre todo presta atención: por una parte a aquello que le llame la atención en su día a día para incorporarlo en vuestros juegos. Por otra, observa qué expresan cuando juegan. Esta mera actividad puede descubrirte cosas que desconozcas de tus mininos, como preocupaciones o situaciones en las que no se sienta cómodo.

¿Y vosotros, jugáis mucho con vuestros Mininos?

Un abrazo mamagatuno 🐱

2 comentarios sobre “La importancia del juego simbólico y formas de fomentarlo

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