A Minina · Mamagataflexiones

Reconectando

Madre e hija

Hoy ha sido un día extraño. Un día en el que, a pesar de estar muy cerca, hemos estado muy separadas.

Y es que ha sido un día de visitas familiares, de esas que te gustan tanto. Por la mañana, hemos ido a ver la LosYayos y, por la tarde, le ha tocado el turno a LosAbuelos… Y claro, tal y como debe ser, cuando están ellos, Papagato y yo desaparecemos para ti. Porque ellos son más divertidos, porque son más juguetones, porque te consienten más cosas… en definitiva, porque son tus abuelos. Yo esto lo entiendo, que conste. Los ves mucho menos que a nosotros y, además, su rol es distinto. De hecho, hasta puedo decir que lo aprovecho: para leer, para escribir, para trabajar o sencillamente para descansar un poco.

Sin embargo hoy, al llegar a casa, hemos vuelto a estar los tres a solas. Papagato estaba haciendo cosas por casa, mientras yo te bañaba. Entonces me he dado cuenta de que a pesar de haber estado “juntas” todo el día, te he echado de menos. Por eso, al salir de la ducha, te he puesto encima de mí, tal y como suelo hacer. Pero en vez de ponerme a secarte el pelo enseguida, te he abrazado un poco. Pensaba que te resistirías, que querrías bajar para escaquearte del secador… pero no. Creo que has entendido mis intenciones, y te has acomodado.

Entonces hemos estado jugando un poco más con “los chicos”. Pocoyó, Eli, Lula y Pato nos miraban desde el lavabo, y te han dicho que querían venir con nosotras. Han venido uno a uno, pegando botecitos y dándote besos. Y ahí nos hemos quedado los seis, juntos, cercanos, tranquilos. Disfrutando de un momento de no hacer nada, pero hacer algo realmente importante… hemos estado reconectando. Ha sido en ese momento, cuando he pensado esa palabra, que un pensamiento me ha venido a la mente: tal vez tú, sin saberlo, sin ser consciente, también me habías echado de menos. Al pensarlo, una sonrisa se ha escapado de mis labios, y te he dicho lo que había pensado hacía un momento: Hoy te he echado de menos, ¿lo sabes? Aunque estuviéramos cerca todo el rato. Tú no has dicho nada, pero a mí me ha sentado bien decírtelo.

Curiosamente, secarte el pelo ha sido menos movido de lo que suele ser. Y lo mismo ha sucedido cuando te he vestido. No es que siempre seas rebelde en esos momentos, ni mucho menos. Pero sí que he tenido la sensación de que las dos estábamos más relajadas, de que todo fluía más.

Entones he pensado en la importancia que tienen estos momentos. En lo vital que es, para las dos, tener estos puntos de conexión en que solo somos tú y yo en harmonía. “Esos momentos nuestros” que a veces se pierden en el día a día, como ya escribí hace un tiempo. Y no sé por qué, me ha apetecido escribirlo. Supongo que para hacerme más consciente de lo sucedido, para intentar repetirlo más a menudo, para poder leértelo algún día y puedas comprender un poco mejor lo que para mí significas… No lo sé, la verdad. Pero no me arrepiento de haberlo hecho ❤

Escrito el 8 de abril de 2018

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