A Minina · Mamagataflexiones

Besos de mariposa

Madre e hija

Besos de mariposa son los que más me gusta darte. No son los más numerosos, pero sí los más especiales. Son aquellos que te doy cuando estamos abrazadas, o bien tumbadas. Puede que te haya despertado de la siesta, que estés apunto de acostarte, o quizás estemos jugando y te tires al sofá, a la cama o al suelo. Pero siempre es un momento de tranquilidad, de estar juntas… un momento puramente nuestro.

¿Quieres un beso de mariposa? A menudo no contestas, o incluso dices que no, pero te quedas quieta. Yo acerco el rostro a ti, normalmente a tu redonda mejilla, aunque en ocasiones a tu frente, poco a poco parpadeo… tú te estremeces y se te escapa esa risilla inocente, llena de paz y alegría.

¿Quieres otro? Pregunto, esperando que la respuesta sea un sí. A veces sigues inmóvily repetimos, yo el parpadeo y tú la risa. Otras ya no te apetece, te zafas de mi abrazo y continuamos con lo que estuviéramos haciendo. Y últimamente, desde hace un tiempo, también quieres devolverme el beso.  Entonces acerco yo mi mejilla, para que tú parpadees sobre mi piel con esas pestañas, clara herencia de tu padre, que ya son más largas que las mías. Y vuelve a sonar esa risilla que yo tanto disfruto.

¿Por qué me gusta tanto, querrás saber? Porque es diferente a las demás. Porque es pura y, como ya he dicho, inocente. Una sonrisa tranquila que irradia amor, confianza y bienestar. Una sonrisa que a mí me da paz. Una sonrisa que es sólo nuestra: tuya, mía y de nuestros besos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s