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Nuestra experiencia con el colecho

 

 

logoheart_thumb3¡Hola, familias gatunas!

El otro día, al escribir sobre nuestra experiencia “descolechando” a Minina, me di cuenta de que no había hablado de nuesttro colecho y por qué decidimos colechar. Por eso, he pensado que no estaría de más hacer un poco de retrospectiva y contaros, también, nuestra experiencia en ese sentido.

Nunca se me había ocurrido colechar hasta que supe que estaba embaraza y empecé a leer libros de maternidad. Ya he dicho más de una vez que mi visión sobre ser madre es, en muchos casos, diametralmente opuesta a la que era antes de saber que iba a tener a Minina. Fue leyendo el libro Comer, amar, mamar, de Carlos González, que cambiaron muchas de mis ideas y empecé a informarme más,  y el colecho es uno de esos casos.

Así que cuando Minina nació durmió junto a nosotros, en nuestra misma cama, durante el primer mes. Para evitar riesgos innecesarios, pusimos el cojín de lactancia entre Papagato y una servidora (por si dormía entre los dos) y, en el otro lado, una barrera (por si dormía en ese lado. ¿Por qué? Porque muchas veces, cuando pedía pecho por la noche, la tenía que cambiar de lado para que tomara, y si nos quedábamos dormidas las dos, era más seguro.

Después de ese primer mes pusimos mi cuna de infancia pegada a nuestra cama. Como no teníamos acople para la cuna y la cama (descubrí que existían tiempo después) y había un poco de desnivel entre las dos, dormía con la barra de la cuna puesta, pero bajada. Así yo la tenía muy cerca, pero la barra hacía un poco de barrera y, si Minina se movía, no había riesgo de que “pasara” a nuestra cama sin que nos diéramos cuenta y se quedara en el hueco o tuviéramos algún susto. Durante un tiempo, para más seguridad subíamos la barrera de la cuna cuando ella se dormía, pero para mí era más incómodo por las noches, ya que tenía que levantarme para bajar la barra de nuevo y poner a Mininia en la cama para darle pecho, así que al final optamos por dejarla siempre bajada. Aún así, la mayoría de las veces, a eso de las cinco o seis de la mañana acababa durmiendo entre nosotros porque eso me permitía dormitar mientras le daba pecho… y porque me encantaba notarla tan cerca, para qué negarlo.

Seguimos con esa rutina bastante tiempo, hasta que Minina empezó a moverse más y aprendió a “escalar” la parte de la cuna que sobresalía y nos separaba. Entonces, como no podíamos “tunear” la cuna que teníamos, optamos por cambiar de cuna y compramos una muy barata en Ikea, que modificamos para que una barra lateral quedara a la altura del colchón y ella pudiera moverse libremente.  Como de costumbre, ella se dormía junto a mí en nuestra cama, pero el cambio a su cuna cuando nos acostábamos nosotros también era más sencillo… y ella podía moverse mejor por la noche si se despertaba y quería cambiar. Y así dormimos hasta hace unas semanas, cuando la descolechamos. Como ya os dije, por mí hubiéramos seguido como estábamos, pero también es cierto que Papagato la hubiera pasado a su cuarto el verano anterior y respetó mi decisión de no hacerlo entonces. Además, esta vez también respetó mis condiciones para intentarlo, así que bien está lo que bien acaba.

Dicho esto, y aunque no soy una experta en el tema, sí que me gustaría explicaros los motivos básicos por los que decidimos hacer colecho con Minina, al menos durante los primeros meses (y que al final resultó ser hasta pasado el año y medio ^_^):

En primer lugar, se facilita mucho la lactancia. El bebé está al lado de la madre, con lo que sólo hace falta acercarlo al pecho y, si es necesario, cambiarlo de lado. Con el tiempo, hay niños que incluso se acercan y maman sin despertar a la madre. No ha sido nuestro caso, pero conozco madres a quienes sí les ha pasado. Hay estudios que también demuestran que los bebés que duermen con sus madres maman con más frecuencia que los que no, lo que también resulta beneficioso para ellos.

En segundo lugar, los bebés duermen más tranquilos y, por lo tanto, la calidad del sueño es mejor. Obviamente, cada niño es un mundo y hay bebés que duermen seis horas del tirón desde que tienen unos días, y otros que se despiertan cada media hora a pesar de dormir con sus padres. Sin embargo, no debemos olvidar algo muy básico: somos animales mamíferos, y todos los mamíferos duermen con sus crías para darles calor y protegerlas. Del mismo modo, lo natural para un bebé es dormir con sus padres. Sentir el olor, el tacto y la presencia de los padres tranquiliza al bebé, hace que se sientan mejor y eso repercute positivamente en su descanso. Además, así también asocian el sueño con algo bueno (estar con sus padres) y aprenden a dormir más tranquilos.

Continuando en la línea del beneficio anterior, este contacto mucho más continuo favorece y fortalece el vínculo paterno-filial, ya que aunque estemos durmiendo, es tiempo en el que estamos presentes para nuestras bebés mediante otros sentidos como el olfato y el tacto.

Todo estos aspectos afectan positivamente a los bebés a largo plazo a nivel psicológico, y hay estudios que dicen que los niños que han colechado tienen mayor autoestima, más seguridad en sí mismos, más optimismo y felicidad y mejor tolerancia al estrés.

Por otra parte, los padres que colechan descansan más y mejor, porque les tranquiliza tener a sus hijos cerca y saber, por otra parte, que se puede responder con más rapidez a las necesidades del niño durante la noche.

Obviamente, y parta terminar, quiero dejar claro el colecho resulta beneficioso si los padres lo realizan de mutuo acuerdo y de forma voluntaria. Si no es así y es algo forzado, puede acarrear más inconvenientes que beneficios. Y como siempre digo, cada familia es y cada niño son diferentes, con lo que cada uno libre de hacer lo que considere que es mejor para dicha familia y para sus mininos. Por otra parte, el colecho, debe hacerse en buenas condiciones y de forma que sea segura para el bebé. Iba a escribiros las directrices que a mí me parecen indispensables, pero he encontrado este artículo de Guía infantil que me ha parecido muy completo.

¿Y vosotros, habéis colechado o colecháis? ¿Cuál es/ha sido vuestra experiencia? ¡Contadme lo que queráis debajo!

Un abrazo mamagatuno 🐱

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