Experiencias · Jugaprendemos

La importancia de jugar con plastilina

logoheart_thumb3¡Hola Familias gatunas!

Desde hace un tiempo en casa intentamos jugar con plastilina. Digo intentamos porque, básicamente, Minina trata de comérsela a nuestro mínimo despiste. Suerte que como ya nos lo esperábamos, cuando se la regalaron pedimos que fuera plastilina no tóxica.

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Aún así, no se la hemos “quitado del medio” porque desde que la descubrió nos la pide prácticamente cada día y, aunque como ya os he dicho siempre acaba con algún trozo churrepeteado o metido en la boca, cada vez la manipula más y siempre que lo hace pone una cara de alegría y fascinación que bien merece la pena. Y lo cierto es que no nos extraña. Se trata de una textura y experiencia nueva y diferente a las que ella está acostumbrada. Por eso, la única norma y restricción que tenemos es “si intentas ponértela en la boca, dejamos de jugar y la guardamos hasta mañana”.

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Cajón con plastilina, hule y moldes para que Minina lo tenga a mano

De modo que por ahora sólo jugamos cuando la saca de su cajón y el tiempo que estemos con ella depende básicamente de lo que tarde en llevársela a la boca; a veces para comérsela, pero otras veces también para provocar y ver qué hacemos nosotros. Sin embargo, en estos casos no siempre llega a probarla, con lo que le recordamos cuál es la norma. Si sigue jugando, no pasa nada. Si al final sí que “comete el delito”, cumplimos lo dicho. Aún así, visto lo visto, auguro que con el tiempo sea un material con el que juguemos mucho. A mí de pequeña me encantaba, aunque nunca se me diera muy bien, con lo que espero de todo corazón que a ella también le guste, pues tiene muchos beneficios para los mininos:

  • Sólo con tocarla y manipularla, pueden aprender mucho sobre ella: que es blanda, que se moldea, que si se aprieta se hunde, que si se aprieta más la pueden chafar, que si se estira se parte, pero se puede volver a unir (al contrario que muchas cosas), que se pueden hacer formas con ella, se pueden usar artilugios con ella como rodillos, herramientas de corte, moldes, etc.
  • Mientras practican, trabajan la coordinación ojos y mano, fortalecen la musculatura de manos y dedos, adquieren agilidad y destreza al manipularla de formas diferentes (amasar, ablandar, aplastar, unir, separar, etc.), con lo que  desarrollan su psicomotricidad fina. Por otra parte, también fomenta la creatividad al tener que decidir qué hacer, cómo hacerlo, materializar aquello que ha pensado en su mente, jugar con lo que se haya hecho después…
  • Desde una vertiente más “educativa” (por llamarla de alguna forma), también nos permite trabajar los colores (hablar de ellos, diferenciarlos, experimentar qué ocurre al mezclarlos), las formas, las proporciones, las figuras geométricas, etc. Y si jugamos con ellos, también puede ser un modo de trabajar el lenguaje al hablar con nuestros mininos sobre lo que quieren hacer, cómo lo hacen, qué cosas sienten, etc. En casa, por ejemplo, no hemos podido hacer mucho todavía, pero además de manipularla ella, a Minina le encanta ver cómo hacemos caracoles para que, luego, le cantemos la canción tradicional catalana “Cargol treu banya“.
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Intento de caracol
  • Otro beneficio de la plastilina es que a la vez que la manipulan, nuestros mininos también trabajan la concentración, pues es difícil lograr algo si uno no se centra. Asimismo, la concentración y el tipo de manipulación que se realiza también provocan que sirva como una herramienta de relajación.
  • Además, como con casi cualquier actividad, podemos usar el juego con la plastilina para establecer rutinas y trabajar el orden al preparar la zona de juego, recoger y lavarse las manos después.
  • Todo esto ayuda al niño a atreverse, a intentar cosas, a no lograrlas, a perseverar, volver a intentarlo hasta conseguirlo, etc. Dependiendo de la dificultad de aquello que quieran crear, permite establecer metas a corto y a largo plazo, y puede fomentar el autoestima cuando finalmente logran aquello que se habíam propuesto.

Así que, como podéis ver, algo totalmente tradicional y sencillo aporta a la vez  muchísimos beneficios en nuestros mininos, ¿qué más podemos pedir? Personalmente, creo que nada. Aunque sí que hay que tener al menos un par de aspectos en cuenta.

  • Para empezar, la plastilina es para jugar, con lo que no se puede comer. Es algo que le tiene que quedar claro a los niños desde el principio puesto que aunque hay plastilinas no tóxicas, algunas sí que lo son. Sin embargo, para evitar sustos, si el minino es muy pequeño debe estar siempre supervisado por un adulto. También podemos hacerla nosotros mismos. Hay muchas recetas en Internet, pero por si no queréis buscar, en esta entrada de Trucos de familia tenéis una receta sencilla con algunas consejos; y esta otra entrada de Guía del niño ofrece cinco recetas diferentes, aunque algunas no son comestibles.

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    Plastilina casera, foto de Trucos de familia
  • También es aconsejable que los niños empiecen a manipularla sólo con las manos y los dedos. Así pueden vivir una nueva experiencia plena sin verse distraídos por otros elementos. Pueden familiarizarse con su tacto y cómo reacciona la plastilina a las diferentes acciones. Con el tiempo, la experiencia será más divertida y enriquecedora si les facilitamos objetos para moldearla: rodillos, utensilios para cortarla, moldes, etc.
  • Finalmente, para mí es más que aconsejable tener un espacio adecuado para trabajar con ella. En este caso soy un poco “Consejos vendo, que para mí no tengo“, porque por ahora nosotros no tenemos una mesa o espacio propio. Jugamos con ella poniendo un hule o un plástico en el suelo, pero con el tiempo la idea es colocar en casa una mesa y un par de sillas pequeñas para que Minina pueda hacer allí sus juegos y manualidades. Junto con tener un espacio para no manchar, también es importante establecer la rutina de recogerlo todo y, en caso de no ser casera o ser plastilina casera que dure, guardarla bien para que no se seque.

Dicho esto, sólo me queda despedirme. Espero poder enseñaros alguna de nuestras primeras obras ya sea aquí o bien por Instagram o Facebook cuando Minina decida pasar de la fase gastronómica a la fase creativa, jijiji.

Un abrazo mamamagatuno 🐱

4 comentarios sobre “La importancia de jugar con plastilina

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