Experiencias · Jugaprendemos

12 (y +) juegos para bebés

¡Hola Mamagatas!

Desde que Minina nació, en Villa Felina hemos intentado jugar mucho con ella. No siempre es posible con las vidas ajetreadas que casi todos llevamos, pero al menos lo intentamos. Como ya sabréis, los bebés están abiertos a todo lo que se les presente, y lo que nosotros entendemos como juego, para ellos es descubrir el mundo que les rodea, y cuando digo mundo, me refiero a TODO: objetos, personas, sensaciones, efectos casusa-consecuencia, incluso ellos mismos y su propio cuerpo. Por eso es importante “jugar” con ellos y ofrecerles muchos estímulos, para que así puedan experimentar, aprender y desarrollar todo su potencial.

Como a veces una se aburre un poco de jugar siempre a lo mismo, quería presentaros algunas de las actividades/juegos que hemos hecho, estamos haciendo o pensamos hacer con Minina en breve. Por poner una franja de edad, desde el nacimiento hasta los 18-24 meses, que si no este post puede hacerse eterno, jeje. Estoy convencida de que muchos los conocéis porque muchos son juegos que realizamos por tradición, costumbre o puro instinto. Pero si alguno de ellos os resulta nuevo, encantada que me quedaré, oigan 🐱

Nota previa: la clasifición no tiene “base científica”. Sólo he intentado dividir los juegos por los aspectos que trabajan. Aún así, es inevitable que algunos pudieran (o debieran) estar en otros apartados puesto que cuando se juega, se trabajan muchos aspectos a la vez. Simplemente he evitado repetirme 🐱

  • 1. Jugar con la observación
    • Enseñarles objetos y (si lo hacen) observar su movimiento. Ya sean móviles, jueguetes o cosas que les llamen la atención. Hablarles de objetos (forma, color, textura…). Con el tiempo, también, el juego puede derivar de muchas formas: que sean ellos quienes identifiquen el objeto; presentárselos tapados y que tengan que adivinar lo que es por la forma; enfocar objetos en una habitación a oscuras usando una linterna o poniéndolos en una mesa de luz; hacer que los toquen con los ojos tapados (o el objeto dentro de una caja) para ver si lo identifican…
  • 2. Jugar con el movimiento
    • En el caso de objetos que se muevan, animarles a moverlos. Por ejemplo, golpear móviles, mover coches de juguete, pasar páginas de libros (primero de cartón grueso, mejor, por si les da por comérselos o romperlos).
    • Enseñarles a botar y hacer rodar pelotas (solos, pasándoselas para que ellos repitan la acción…).
    • Dar y devolver objetos (una buena forma de ir trabajando la generosidad, aunque parezca a priori que no sirve para nada, jiji).
    • Jugar a imitar acciones (hacer ruido golpeando objetos, “enseñarle” cómo girar,  cómo incorporarse, cómo levantarse; jugar a dar vueltas, etc.). Al principio, puede que no nos imiten y sólo nos observen. Cuando es así, se les puede “ayudar” a hacerlo una vez y obserbar si repiten… o no :).
    • Cuando empiezan a gatear, ponerles obstáculos no peligrosos (cojines, cajas a modo de muro, cajas a modo de túnel, incluso las piernas de los adultos pueden servir) para que busquen formas de sortearlos. Permitirles (con vigilancia) subir escaleras es algo que les encanta y les motiva mucho. Este tipo de ejercicios les ayudan a mejorar la motricidad gruesa.
  • 3. Jugar con el sonido
    • A los mininos les encantan los ruidos, cada sonido diferente es una experiencia nueva. Y cuando descubren que ellos mismos producen sonidos, les encanta experimentar todo lo que puede salir a través de su garganta. Por eso, se puede jugar mucho con ellos así:
      • Haciendo ruido con objetos musicales (o crearlos en casa)
      • Haciendo ruido con objetos no musicales (golpeando, moviendo, sacudiendo…). Es muy fácil hacer tarros o botellas sensoriales poniendo dentro cosas diferentes que hagan ruidos distintos (arroz, garbanzos, tornillos, piedras, arena… lo que se nos ocurra).
      • Haciendo ruidos con la boca y, sobre todo, respondiendo e imitando cuando ellos también los hagan. Importante es (querido Padawan) evitar ciertos sonidos a la hora de comer para que no nos salpiquen comida, 😉 .
      • Jugando con la resonancia, por ejemplo, hablar normal, tapándose un poco con la mano, poniendo objetos (como un vaso de plástico) delante de la boca…
      • Hacer voces e imitar sonidos cuando leemos cuentos.
  • 4. Jugar con el ritmo
  • 5. Jugar con la permanencia de los objetos
    • Ya hablamos de la importancia del sentido de la permanencia, así que no me extenderé: el juego tradicional del cucutrás tapándose la cara; jugar a esconderse cuando los mininos ya se mueven; tapar y destapar objetos; utilizar juegos de encajar piezas (en “cajas”, que salgan rodando…); usar cajas de permanencia (compradas o DIY).

  • 6. Jugar con las expresiones faciales
    • Para que acaben conociendo mejor su propio rostro y puedan identificar emociones y sentimientos: hacer caras divertidas, imitar expresiones, mirarse en un espejo (si tienen uno a su altura lo hacen de forma instintiva), hacer dibujos o identificar emociones de dibujos, hablar con ellos de lo que expresan.
    • También existen juegos de tarjetas, de memoria, juegos imprimibles, DIY o bien para identificar, o bien para crear expresiones faciales.
  • 7.Jugar con el tacto
    • Para que experimenten diferentes sensaciones: tocar, sujetar, apretar objetos; presentarle objetos hechos de materiales y texturas diferentes (en una tabla, en una cesta del tesoro, una “caja mágica” de la que sale un tira de telas diferentes atadas para que vaya sacando y tocándolas todas, permitirles experimentar el tacto de objetos diferentes con los ojos vendados, etc.
  • 8. Jugar manipulando
    • Otra cosa que les encanta a los bebés es manipular objetos. Tocarlos, abrirlos, cerrarlos, descubrir para qué sirven… puesto que es la forma que tienen de aprender y, mediante la repetición, perfeccionar sus habilidades motrices.
      • Abrir y cerrar cajas, cremalleras, botes (de tapa a presión, de rosca), monederos, etc.; desenvolver objetos que están envueltas (y sin celo), romper papeles (y escuchar cómo crujen).
      • Traspasar objetos de un lado a otro (con las manos, con pinzas, con “jarritas” si son objetos pequeños); trasvasar líquidos de un sitio a otro (con jarras, pipetas de plástico, jeringuillas… dependiendo de la edad).
      • Jugar a manipular materiales diferentes: arena, plastilina, tocar gel… ¿a quién no les gustaba “guarrear” con esas cosas de pequeño?
      • Dibujar y crear con materiales diversos (ceras, plastilina, lápices, tizas…).
  • 9. Jugar a ordenar y clasificar
    • Con imágenes, objetos… se pueden hacer miles de clasificaciones: por colores, separar tuercas y tornillos, animales, plantas, formas geométricas, etc. dependiendo de la edad y los intereses de nuestros peques.
    • Construir torres de pocas piezas con cubos o cajas apilables (para luego destruirlas, que es lo más divertido).
    • Usar juegos de construcción (de madera, de goma eva, tipo “lego” para bebés…)
  • 10. Jugar con agua
    • El agua es un elemento que apasiona a los niños porque las sensaciones y la forma que tienen de actuar los objetos en ella son diferentes que cuando están fuera. Por eso, la experimentación (tanto propia como con objetos) es muy importante.
      • Jugar con objetos que floten y con objetos que se hunden.
      • Intentar coger cosas del agua, primero con las manos, luego con “herramientas” (un cucharón de madera, unas pinzas…).
      • Llenar y vaciar recipientes. Primero nosotros delante de los mininos y, con el tiempo, permitir que lo hagan ellos.
      • Salpicar. Soplar agua (con la boca, con pajita). Intentar coger el agua con las manos.
      • Mojar objetos de materiales diferentes para ver qué sucede (tela, madera, esponja, plástico…)..
      • Con el tiempo, bañar jueguetes para que hablen de ellos: un muñeco, un dinosaurio, un coche o-lo-que-sea hablando de las partes que tiene.
  • 11. Jugar a juegos de simulación
    • Hacer que los peluches o muñecos cobren vida, que los cuiden, que les den de comer, que los abracen, etc. es una forma de empezar a trabajar la empatía.
    • Simular (y a la larga realizar) acciones diarias: a Minina, por ejemplo, siempre le ha gustado “limpiar” la mesa de su trona, desde poco después de empezar a comer ahí. Ahora, desde que camina, también le apasiona “barrer” y colocar el recogedor cuando nosotros barremos.
    • Con el tiempo, jugar de forma simbólica: ahora tomamos té, ahora vemos la tele, ahora dormimos… Y, más adelante, jugar a adivinar qué es lo que está imitando la otra persona (ideal, con el tiempo, para repasar y aprender vocabulario en otros idiomas).
  • 12. Jugar a recoger, jejeje
    • Recoger es parte esencial del juego. Cuando son muy pequeños es imposible que lo hagan, pero llegado el momento conviene establecer el “para pasar a otra actividad, primero tenemos que recoger lo que hemos usado hasta ahora“. Aunque a veces implique meter las piezas de construcción, para volver a sacarlas, para volver a meterlas, y que el mero hecho de recoger ya se transforme en un juego.

Y hasta aquí puedo leer (escribir en este caso 😉 ). Espero que este no-tan-pequeño listado os sirva. Lo cierto es que, como ya he dicho, casi todo son juegos básicos y seguro que me dejo muchos en el tintero (se me ocurre, por ejemplo, experimentar con la luz, aunque es algo que en Villa Felina aún no hemos hecho, así que no tengo experiencia para hablar sobre el tema). Si se os ocurre alguna idea más que compartir con nosotros, estaremos encantados de leeros en los comentarios =^-^=.

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